¿Qué es la Aerotermia?

AEROTERMIA, la energía inteligente y sostenible. Obtiene energía gratuita del aire de una forma sencilla, eficiente y respetuosa con el medio ambiente. 100% confort con un espectacular ahorro los 365 días del año.

¿Cómo funciona? Las bombas de calor toman la energía del entorno natural (aire), la comprimen y la transportan al interior de tu hogar, calentándolo. También actúan a la inversa, llevando el calor del interior hacia el exterior, refrigerándolo.

Máximo confort en cualquier hogar. Utilizar el aire como fuente de energía es muy fácil, casi en cualquier zona geográfica (incluso en condiciones de temperaturas extremas en elexterior). 

¿Por qué las bombas de calor son el futuro de la climatización?

Simplemente eficiencia: Ahorro energético. Las bombas de calor hacen un uso de la energía renovable más económico, efectivo y ecológico que cualquier otra tecnología ya que son capaces de transportar más calor que la energía eléctrica que consumen. Utilizando aproximadamente el 75% del calor ambiental y alrededor del 25% de electricidad generan el calor necesario para mantener el confort en tu hogar y proporcionar el agua caliente necesaria. Además, también te harán sentir más cómodo en verano.

Y todo ello de una forma muy eficiente: asegurando un óptimo confort, un espectacular ahorro en la factura energética (de hasta el 65%) y preservando el medio ambiente ya que cumplen con los requisitos de la normativa europea de eficiencia energética (ErP).

La instalación aerotermia sustituye a los sistemas tradicionales: Por su ahorro, seguridad y confort, sustituye a la caldera de combustión tradicional (carbón, gas o gasóleo), calderas de condensación y calefacciones eléctricas por resistencia.

¿Cómo se suministra la aerotermia?

Se puede disponer de calefacción aerotérmica por equipos de aire (splits, conductos…), radiadores a 55º o 60º, Fancoil y Suelo radiante

El mismo equipo puede suministrar también aire acondicionado y agua caliente sanitaria.

Ventajas de la aerotermia

Alta eficiencia. Consume menos energía (kWh) que los sistemas de calefacción tradicionales y eso se aprecia en la factura mensual.

Es una energía renovable y por lo tanto sostenible.

No requiere casi mantenimiento, es como un electrodoméstico más.

No produce combustión (no hay caldera). No hay humo ni residuos. Es más segura.